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Queremos que los jóvenes practiquen la solidaridad

Harold Molinares Huerta

Harold Antonio Molinares Huerta, responsable trabajo de capacitación en género en la UCA.

Harold parece un muchacho tímido pero está muy claro de cuál es su meta al coordinar la parte organizativa de jóvenes de la UCA San Ramón. Ingresó como socio en el 2002 y desde 2006 tiene la responsabilidad de la parte organizativa de jóvenes y capacitación en temas de derechos y género.

“Soy socio de la cooperativa Décimo Aniversario, me gustó el trabajo en la cooperativa, la democracia, la voluntad de trabajar, los valores, la solidaridad entre socios” cuenta Harold. Participó en las distintas capacitaciones de la UCA hasta que fue propuesto como coordinador de jóvenes, ahora lleva cuatro años aprendiendo sobre el cooperativismo y también profesionalizándose. Estudia la carrera de sociología los sábados, está en tercer año y es becado por la UCA.

 

La red

La UCA San Ramón impulsa la participación de la juventud como eje transversal en todas sus áreas de trabajo preparándolos como futuros relevos generacionales de la organización. “Los jóvenes forman una red de promotores y promotoras, vamos creciendo poco a poco, estamos en 16 de las 21 cooperativas. Están bien organizados, formulan sus planes de trabajo anuales y ejecutan sus actividades. Básicamente el trabajo de esta red de promotores jóvenes es replicar las capacitaciones que se imparten en la UCA con todos los jóvenes en cada cooperativa.”

El trabajo se coordina con la red de mujeres con quienes comparten intereses y necesidades de capacitación en sus cooperativas. “Las capacitaciones están orientadas a fortalecer el liderazgo y buscarle solución a distintos problemas que enfrentamos como jóvenes. Entre estos temas tenemos la promoción y defensa de los derechos humanos, salud sexual y reproductiva, la violencia intrafamiliar, las enfermedades de transmisión sexual y el VIH-SIDA, la planificación familiar y la responsabilidad paterna y materna. Otros temas son incidencia y participación ciudadana desde este contexto de trabajó en la elaboración de una agenda joven que recoge los intereses y necesidades de la juventud cooperativista para incidir en la inclusión en el presupuesto de la comuna.”

La red aglutina jóvenes desde los 13 hasta los 30 años. Su papel fundamental es coordinar y trabajar planes de actividades encaminadas al trabajo de género y motivacional en sus cooperativas. El principal requisito es ser hijo o hija de socio y estar sensibilizado con el enfoque de género. Sin embargo, explica Harold: “hay jóvenes que no son hijos de socios que se están integrando a las actividades que realiza la red en sus cooperativas, porque les gusta el estilo de trabajo de las cooperativas, los temas de las capacitaciones y otras actividades que impulsamos como culturales y las recreativas. Se han organizado grupos de teatro como por ejemplo en la cooperativa “Ramón García”, hay grupos de baile y de canto, la UCA también impulsa las actividades deportivas facilitando equipo y vestuario a equipos de futbol y beisbol de algunas cooperativas.”

 

Relevo generacional

La formación de los jóvenes es vital para la continuidad y la autosostenibilidad de la cooperativa. “Los jóvenes son productores sin tierra, UCA promueve y motiva la integración de ellos en la red como promotores. “Los jóvenes se están integrando como promotores en cada área: pecuaria, café, turismo, contabilidad, etc. La idea es ir formándolos y cuando las cooperativas abran espacio ellos se insertan como socios donde tengan voz y voto en las decisiones futuras, explica Harold Molinares.

Sin embargo el joven debe conocer cuáles son los valores que sustentan y cómo funcionan las cooperativas para que ese relevo generacional cumpla su objetivo. UCA impulsa el liderazgo joven y sistemáticamente desarrolla 10-12 talleres al año en los que se incluye el tema del cooperativismo. Un requisito según ley, es que los futuros socios deben obtener una certificación por el aprovechamiento de 40 horas teóricas sobre las bases del cooperativismo.

Harold declara: “Se está impulsando que los jóvenes participen como observadores en asambleas de socios para que vean cómo funciona, como se toman decisiones. También se abordan otros temas cómo la participación ciudadana, empoderamiento y liderazgo. Nosotros consideramos que en la medida que los jóvenes participen en organizaciones sociales como los consejos del poder ciudadano ellos estarán aportando beneficios a la población como el respeto a los derechos, la solidaridad.”

 

Problemas, logros y expectativas

No ha sido fácil lograr que los jóvenes se integren. Los jóvenes no son socios, ni existen jóvenes en comités, ni en juntas directivas. “Se plantea que para ingresar el socio debe tener tierra. Los jóvenes no son dueños de la tierra pero ya la trabajan con sus padres, aproximadamente el 80% de los jóvenes trabajan con sus padres. Se ha venido concientizando a los socios para que sirvan de fiadores. Hay apertura de tres cooperativas Ramón García, Amigos de Bonn y Silvio Mayorga que incluirán a 15 jóvenes como socios.

A pesar de las limitaciones se ha ido alcanzando beneficios no solo para los jóvenes hijos de cooperados, sino para toda la juventud del municipio. “En las cooperativas se les ha favorecido con proyectos sociales, por ejemplo, viviendas en las cuales sus padres han servido de fiadores solidarios al aportar un monto de US $ 200”, relata Harold.

A nivel municipal uno de los logros ha sido la elaboración de la agenda joven con la UCA y  “Desafíos”. La agenda fue la referencia para cabildeo durante las elecciones municipales del 2008 para que las necesidades de los jóvenes fueran integradas a la agenda política y a los planes de gobierno de los partidos políticos.

“A futuro la meta es ampliar y fortalecer la red en las 21 cooperativas socias de UCA, que exista más apertura al cambio, que al menos el 30% de los socios en las cooperativas sean jóvenes. Los jóvenes tenemos la voluntad y la fortaleza para seguir promoviendo la promoción y fomento de la organización cooperativa. Sabemos que esto mejora la calidad de vida de las familias, promueve el respeto a los derechos, y sobre todo que los se practique el principio de solidaridad,” concluye Harold Molinares.